El Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) ofrece a los alumnos la posibilidad de construir su propio aprendizaje en torno a un interés significativo partiendo de sus conocimientos previos. Esta metodología trabaja desde la investigación, la exploración y el juego, otorgando al alumno un papel preponderante como protagonista. El maestro tiene una labor de mediador que actúa como guía; fomentando la curiosidad, el descubrimiento y la construcción del aprendizaje entre todos.
Esta metodología, implica cambios organizativos y decisiones relevantes a nivel curricular y en el aula. Será necesario conectar áreas o asignaturas y modificar la secuencia didáctica para dar coherencia al proyecto. Trabajar con plataformas digitales facilita el aprendizaje por proyectos: los alumnos pueden aprender de manera autónoma y explorar los distintos contenidos partiendo de conocimientos anteriores, para luego incorporar conceptos nuevos.
Fases
Cada proyecto tiene tres fases bien delimitadas:
Fase previa
1. Elección del proyecto. Esta decisión puede surgir a través de una pregunta de los alumnos, un problema o una situación cotidiana próxima.
2. Identificación de los conocimientos previos. Es necesario analizar qué saben los alumnos sobre el tema, qué les gustaría aprender, cómo enfocar esos conocimientos e intereses…
3. Recogida de información. Los grupos de trabajo, guiados por el profesor, iniciarán la recogida de información. La investigación y planificación del trabajo a realizar supone un aspecto clave. Además se planifican las actividades relacionadas.
Fase de realización
En esta fase se desarrollan todas las actividades. Se investiga sobre el tema a tratar aplicando un enfoque multidisciplinar que abarque todos los campos posibles de forma efectiva y practica.
Fase final
Esta fase implica la realización de una exposición y la evaluación. Debemos analizar los resultados de nuestras actividades y recabar datos para presentar al resto de grupos.
El ABP fomenta la implicación de los alumnos, permitiendo que sean protagonistas de su proceso de aprendizaje. Además mejoran la socialización y cohesión del grupo al profundizar en la cooperación de los miembros del aula. Además facilita la atención a la diversidad ya que todos los alumnos, partiendo de sus capacidades, habilidades o intereses, pueden participar y aportar al proyecto común.
Ejemplo
Fase previa:
1. Se va a producir un eclipse solar. En base a este evento se propone desarrollar un proyecto.
2. Se identifican los conocimientos previos sobre el tema o temas afines, experiencias personales, posibles fuentes de información y puntos de mayor interés…
3. Se iniciará la recogida de información sobre el tema para conocer en detalle los eclipses y el sistema solar en su conjunto.
Realización: Los grupos organizarán y elaborarán la información para presentarla al grupo. Es importante estimular la creatividad, ya que la presentación se podría realizar utilizando diferentes formatos: maquetas, reportajes, vídeos, etc. A lo largo de esta fase es recomendable incluir actividades y juegos para motivar el aprendizaje y mantener el interés de los niños hacia el tema planteado.
Fase Final: Se expondrán los proyectos, comunicando la información adquirida, lo aprendido y el propio proceso. Se evaluará el proceso de aprendizaje y también la labor del equipo.
Beneficios
Los beneficios del aprendizaje basado en proyectos, se traducen en un mejor rendimiento académico que se verá reflejado en el alumnado.
- Motivación.
- Desarrollo de la autonomía.
- Refuerzo de las capacidades sociales.
- Fomento de la creatividad.
- Atiende a la diversidad.
- Ayuda a priorizar la información importante.
- Mejora la expresión.
- Apoya el aprendizaje colaborativo.
- Desarrolla la capacidad de búsqueda de información.
Es muy importante que el profesor en todo momento tenga muy presente los objetivos de aprendizaje para guiar el proceso que deben seguir los niños.
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